Sabiduría Védica: FRICCIÓN EN LA FAMILIA
Tener en este mundo un(a) esposo(a), padres o hijos debe ser considerado como una gran misericordia; y cuidarlos adecuadamente es un requisito normal, es algo natural; y no se espera que sea fácil. Amar significa sufrir; si yo amo a una persona y si ella está mal yo también voy a afectarme; por lo tanto, amar y sufrir son sinónimos. Indiferencia significa que no importa nada, y esta actitud no es muy espiritual. Amar a la familia significa tener la disposición de sacrificarse por ella. Eso en este mundo no funciona mucho porque el egoísmo de los individuos es muy marcado y cuando sus intereses personales son subestimados, entonces, se da muy a menudo la renuncia a los compromisos buscando vana felicidad en otro lado. ¿Cómo es posible buscar felicidad en otro lado cuando se ha causado gran sufrimiento a otros? Esa es la mayor ilusión, el paraíso de los tontos, tenemos que cumplir con nuestras obligaciones de corazón. Si alguien quiere superar las fricciones en la familia, causadas por el egoísmo, debe tener en cuenta que dominar a otra persona, es decir, subyugar al débil con la propia fuerza no va a crear efectos positivos permanentes; al contrario, será un problema que más tarde surgirá otra vez. Las dificultades familiares solamente se pueden superar cuando ambos se ponen de acuerdo en que van a hacer las cosas basados en el sentimiento del bienestar común. Si uno lucha por el bienestar de la familia con base en Dios, eso dará un bello resultado. Ante Dios no existe la idea de que para mi bien tengo que aplastar a otro; eso solamente existe en el mundo del egoísmo. En el mundo de la devoción sincera, bajo la guía de un maestro espiritual, invocando la guía de los Santos Nombres de Dios y de las Sagradas Escrituras, no puede surgir la idea de aplastar los derechos de los demás. En otras palabras, conciencia de Dios es la mayor bendición para las familias y va a ayudar bastante a salir adelante. En la familia se deben evitar las fricciones a través de los istagosthis (reuniones armoniosas donde se superan los obstáculos y se resaltan los logros), del estudio de las Escrituras y de la capacidad de escuchar. En una familia se deben llevar a cabo los planes a corto, mediano y largo plazo a través de la conversación; el hombre no debe olvidar que la mujer es la diosa de la fortuna y en una casa donde es maltratada, ninguna fortuna llegará, sólo lamentación. La mujer debe pensar que si el hombre está dispuesto a protegerla, eso es un regalo de Dios y hará lo mejor para que esto sea posible y todo sea armonioso. Complementarse significa abandonar el espíritu de la competencia, dejar la idea de cómo hacer menos para sacar más provecho, y más bien pensar en cómo volverse más útil para hacer más bonita la familia.
Este tipo de disposición traerá mucha energía positiva para la familia, pues la competencia será sobre la base de quién se dedica más a los demás y eso traerá buenas cosas; por ello, las fricciones que hay en la familia deben ser consideradas peldaños para crecer y no razones para desesperarse. Porque también dentro del conflicto llega el momento en que uno puede reconocer los errores, no hay mal que por bien no venga, porque como enseña la cultura védica: uno debe entregarse completamente a la vida espiritual dejando de lado los asuntos materiales; pero esta renuncia viene cuando los niños están grandes y los padres están de acuerdo en viajar y prepararse espiritualmente para apoyar la prédica del maestro espiritual sin estar apegados a las comodidades materiales, ni frustrados por el envejecimiento del cuerpo que ya no proporciona el disfrute de antes.
Para mayor Información hacer clic aquí
www.sabiduriavedica.org

0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home